Técnicas de Relajación E-Mail

Relajación
Relajación
Pisa el freno y dedica todos los días unos minutos a relajarte.

Para relajar la mente y el cuerpo te proponemos realizar cualquiera de las siguientes técnicas de relajación. Recuerda que uno de los factores que favorece la obesidad es el de origen psicólogico.

 

Puedes practicar cualquiera de estas técnicas de relajación al fnal del día, antes de acostarse; de esta forma conseguiremos además dormir mejor. Es importante buscar un lugar silencioso, en penumbra para que la luz no nos distraiga y evitar prendas de ropa que opriman.

 

 

Yoga: el Yoga lleva milenios practicándose y obteniendo sorprendentes beneficios para la salud con la respiración, la relajación y una serie de posturas llamadas asanas. Basado en una correcta respiración, el yoga nos ayuda a relajar los músculos y a luchar contra el nerviosismo, la tensión, el estrés. El yoga es el único sistema de ejercicio que coloca el cuerpo boca a bajo, lo que hace llevar la sangre a zonas del cuerpo que necesitan oxigenación y nutrición, consiguiendo asombrosos efectos en tu piel, que tras eliminar toxinas a través de la sudoración, quedará limpia y resplandeciente. Hacer yoga proporciona relajación, serenidad, autocontrol, mejora tu capacidad de concentración y tu tono vital, además de conectarte con tu lado espiritual. Su práctica alienta incluso la pérdida de peso.

Método Pilates: las técnicas de ejercicios para la mente y el cuerpo conocidas como "Pilates" ayudan a la relajación y el control del estrés, aparte de otros beneficios. el método Pilates utiliza una serie de movimientos controlados atractivos tanto para la mente como para el cuerpo centrados en el control de la respiración.

Zen: la corriente Zen del budismo destaca la meditación y resta importancia al conocimiento teórico y al estudio de los textos religiosos. La meditación no es un concepto religioso sino una técnica de relajación que proporciona paz, purificar la mente y ayuda a mejorar la autoestima. Existen diversos estudios científicos que hablan incluso de una importante mejora del sistema inmunitario lo cual beneficia la salud corporal y ayuda a prevenir enfermedades, desde una gripe a un sinfín de molestias de origen nervioso.

Qi Gong: es una modalidad de gimnasia china basada en el trabajo energético, de ahí su nombre: “qi”, energía; “gong”, trabajo. Forma parte de la medicina tradicional china sustentada en tres principios: control del movimiento (lento y fluido), de la respiración (sincronizada con el movimiento) y del pensamiento (canalizado a través del aliento). El qi gong tiene como objetivo llevar a quien lo practica a un estado de armonía entre cuerpo y mente, lo que tiene un efecto positivo sobre la salud y la longevidad. Además, calma los nervios y la angustia, el estrés, la depresión y mejora el sistema inmunológico y favorece la regeneración de los tejidos. 

Reiki: el Reiki es una terapia natural sustentanda en el principio de que la energía ni se crea ni se destruye, sino que se transforma. Estando tumbados y en un ambiente tranquilo, el terapeuta de Reiki coloca sus manos en los puntos energéticos de el cuerpo -chakras- para desbloquearlos y conseguir que la energía fluya por ellos. Esta terapia permite reequilibrar nuestra estructura energética para mantener la salud y la armonía. El Reiki no cura enfermedades pero sí ayuda a paliarlas, prevenirlas y refuerza el sistema inmune aportando paz, equilibrio y armonía física, emocional, mental y espiritual.

Ikebana: su origen se remonta al siglo VI y consiste en recrear un microcosmos a través de un arreglo floral. Por una parte tiene una función decorativa, para que la propia persona y los invitados se sientan en un entorno agradable. Por otro lado, el Ikebana sirve para meditar y se utiliza muchas veces como terapia curativa aportando serenidad, paz y relax, ahuyentado el estrés y haciendo volar la imaginación.